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Después sobreviene la condensación. El fuego y
las aguas se encuentran; la forma se dilata y crece. Que el mago ubique su
forma en el sendero apropiado. LA NECESIDAD DE PUREZA |
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[e188] [i257] En Tratado sobre Fuego
Cósmico, página 800, esta regla es comentada también
sucintamente: "Esta regla
está resumida brevemente en el mandato: Que el deseo y la mente sean tan
puros y proporcionados, y la forma creada tan exactamente equilibrada, que no
pueda ser atraída hacia el sendero destructor o de la izquierda." La
razón de la brevedad de esta regla es, puede afirmarse, su extrema sencillez,
considerada conscientemente por el hombre que sabe, y su complejidad se debe
al punto de vista del lector casual. Sólo se dan las significaciones más
simples y prácticas, y quizás puedan impartirse algunos de los significados
más profundos. Es
interesante observar que a medida que se progresa en el sendero, la forma en
que puede exponerse la verdad es cada vez más simple, mientras que el
significado captado se hace cada vez más amplio e incluyente, por eso
involucra (al analizarlo) una complejidad cada vez mayor. Finalmente se
recurre a los símbolos, y el plan cósmico es captado mediante las formas
geométricas presentadas al ojo interno del aspirante. El
punto principal de esta regla es pureza
y, en último análisis, la pureza es, por lo general, una cuestión de móvil.
Si el incentivo de cualquier acción en los tres mundos está basado en el
deseo de la personalidad, llevado a cabo aplicando la mente, entonces la
impureza caracteriza esa acción. Si el impulso emana del [i258] Morador en la
forma, entonces está subordinado y controlado por el Morador, para el fin
deseado. En este caso la característica es pureza dentro de las limitaciones
grupales, porque la pureza absoluta sólo existe en la liberación total del
control. El alma es consciente del grupo y controlada por éste, y hasta no
vencer al cuerpo causal y obtener la liberación de su control, no [e189] se
comprenderá el verdadero significado de la pureza. Es suficiente decir que
hay una relación muy estrecha entre impureza y cualquier limitación física,
emocional y mental. Pero
no es necesario que consideremos aquí la pureza absoluta. En los grupos
esotéricos del mundo nadie ha obtenido aún la quinta iniciación, donde el
significado penetra en la conciencia en un intenso destello de comprensión.
La mayoría trata principalmente de lograr la pureza física y emocional y por
lo tanto liberarse de control emocional y del deseo. De ahí el constante,
aunque mal expresado mandato de la mayoría de los libros esotéricos,
"Mata el deseo". Tal vez una descripción más exacta para el
presente inmediato sería "reorientar el deseo" o
"redirigirlo", pues la constante reorientación de toda la
naturaleza de deseo, en forma que se convierta finalmente en un estado
habitual de la mente, es la clave para todos los procesos de trasmutación y del trabajo mágico efectivo. A
medida que se progresa en el sendero, los procesos mentales del aspirante son
cada vez más potentes, y las formas mentales - creadas con propósito definido
en la meditación - se hacen más efectivas, a fin de obtener resultados. Será
evidente, por lo tanto, que en el trabajo mágico (que debe llevarse a cabo en
el plano físico), existe siempre una tendencia hacia el "sendero de la
izquierda", hasta establecer permanentemente la conciencia del alma, y
convertir la pureza de móviles en un hábito mental. [i259] Quisiera recordar a los lectores
que para el aspirante al discipulado el requisito primordial es el establecimiento
y la estabilidad de hábitos correctos. Quienes trabajan en el campo de la
evolución planetaria buscan instrumentos de los cuales se pueda depender, y
esto debe acentuarse enfáticamente. Los que buscan colaboradores no pueden
depender, en una emergencia, de esas personas cuyos temperamentos y
sentimientos emocionales son incontrolables, o que no poseen control físico.
Las personas cuyas mentes están ofuscadas, y es inherente en ellas la
incapacidad de mantener la mente "firme en la luz", no son
trabajadores apropiados para las posiciones elevadas del esfuerzo mundial.
Esta observación no debe detener a ninguno de los miembros que pertenezcan a
estos grupos, porque el reconocimiento de un defecto es el paso preliminar
para vencerlo. Estos grupos se hallan en entrenamiento y es necesario
recordarlo, de lo contrario el desaliento imperará cuando el ideal sea
enunciado. En la actualidad, la necesidad mundial y la oportunidad van de la
mano. Se dice que los Grandes Seres, que se mantienen como una muralla entre
la humanidad y el karma planetario, están muy apremiados [e190] por el
tiempo, y puedo asegurarles que esta afirmación de la situación es
inadecuada. Desde
mediados del período Atlante los pensamientos de los hombres han sido
atraídos hacia el sendero destructor o de la izquierda, porque el egoísmo fue
el móvil y el propio interés el factor dominante. Parte del trabajo de
Cristo, cuando vino hace dos mil años, fue neutralizar esta tendencia,
predicando mediante el ejemplo, los preceptos, el sacrificio, el altruismo y
el espíritu de mártir (matizado frecuentemente por el histerismo y el autointerés celestial), uno de los resultados de tal
esfuerzo. Observado desde el punto de vista de la Jerarquía el esfuerzo tuvo
éxito, porque el espíritu cristiano representa la reorientación hacia las
cosas celestiales. De allí que la pureza de móvil, el instinto de servicio y
su nota clave, sean nuevos desde el punto de vista de las eternidades
pasadas. Sin
embargo, a pesar de todo ello, la tendencia al interés egoísta es el factor
más poderoso hoy en el mundo, de ahí la situación crítica existente entre la
Jerarquía de la Luz y la jerarquía controladora del sendero izquierdo,
sendero controlado por la forma y el deseo. [i260] A pesar de todo, el desaliento no
debe cundir, pues el pensamiento espiritual, resultado del trabajo mágico de
un hermano de intención pura, tiene más y mayor poder que el de muchos
hermanos que siguen la tendencia de la personalidad. Todo verdadero aspirante,
cuando comprende la magnitud del Plan y contempla las fuerzas alineadas en su
contra, quizás se sienta abatido por la aparente futilidad de su esfuerzo y
la ínfima parte que él desempeña, entonces debe recordar que existe un
creciente grupo de personas similares a él y que esto constituye un esfuerzo
grupal. De acuerdo a la Ley, los Grandes Seres actúan a través de Sus
discípulos de todos los países, y nunca hubo tantas personas que se esfuercen
por capacitarse en el desempeño de la fusión de "Trasmisores del
Propósito", y tampoco ha existido una integridad interna y relación
subjetiva tan fuertes entre los trabajadores de todos los campos en las
distintas actividades del mundo. Por primera vez en la historia, existe un
grupo coherente a disposición de los Maestros. Sólo tuvieron hasta ahora
trabajadores solitarios y aislados o pequeños grupos separados, lo cual ha
entorpecido grandemente el trabajo. Hoy esto ha cambiado. Quisiera
exhortarlos a todos a comprender esto y trabajar para sustanciar tal integridad
grupal, desarrollando el poder de reconocer a dichos trabajadores en
cualquier parte, bajo cualquier [e191] nombre u organización, y cooperar
con ellos cuando sean reconocidos. No resulta fácil hacerlo y presupone lo
siguiente: 1.
Sensibilidad interna al Plan. 2.
Capacidad para reconocer principios que rigen la conducta y la
administración. [i261] 3.
Capacidad para despreocuparse de lo no esencial y acentuar lo
esencial. 4.
Subordinación de la ambición e interés personales al desarrollo de los
ideales grupales. 5.
Mantenimiento constante del contacto interno por medio de la
meditación, sin preocuparse ni acentuar las reacciones de la personalidad. Éstos
son los requisitos fundamentales y deberían recibir la atención de los
trabajadores y estudiantes de todos los grupos. Sería
de valor que todos los días a las cinco de la tarde, por medio de un acto
volitivo, cada estudiante se una con este grupo de servidores, místicos y
hermanos, que va integrándose rápidamente. Podría ser benéfico memorizar la
breve dedicación siguiente, recitándola mentalmente a dicha hora, con la
atención enfocada en la cabeza: "Que el Poder de la
Vida Una afluya a través de todos los grupos de verdaderos servidores. Lleve
entonces dicho pensamiento desde el grupo de servidores del mundo, que se
está integrando rápidamente, hasta los Grandes Seres que respaldan nuestra
evolución mundial. Esto
puede efectuarse en pocos segundos, dondequiera uno se encuentre y no importa
con quien se halle; ello no sólo ayudará en el trabajo mágico de las fuerzas
de la luz, sino que servirá para estabilizar al individuo, acrecentar su
conciencia grupal y enseñarle el proceso de llevar adelante las actividades
subjetivas internas, aunque actúe exotéricamente.
La
sencillez de esta regla es tal que en pocas palabras se sintetiza todo el
proceso de la evolución creadora. En el plano mental toma forma una idea. En [i262] el plano del
deseo sensorio la energía compenetra esa forma. Bajo el proceso evolutivo, la
forma "se dilata y crece". Mediante la correcta dirección y [e192] orientación
de la forma en la dirección requerida, se cumple el propósito del pensador. Toda
vida es vibración, el resultado de la vibración es una forma densa o sutil,
siendo cada vez más sutil a medida que asciende. Al progresar, la vida
palpitante cambia su grado de vibración, y en este cambio está el secreto de
la destrucción y de la construcción de las formas. En esta era, de la cuarta
ronda, las formas son de cuatro tipos: 1.
La Forma de la Personalidad, o ese
vehículo de materia física, astral y mental, que proporciona los medios de
contacto en los tres mundos. Es construida en cada vida, estableciéndose la
clave de la vibración en la vida anterior. Esa forma resulta apropiada para
el hombre común y le sirve hasta la muerte. Quien entra en el sendero
esotérico lo hace con el vehículo que le fue proporcionado, pero durante la
encarnación construye para sí un vehículo más nuevo y mejor, y cuanto más
avanzado esté, tanto más conscientemente trabaja. De allí la constante
agitación y frecuente mala salud del neófito en la vida esotérica. Percibe la
ley, se da cuenta de la necesidad de elevar su tono y con frecuencia empieza
cometiendo errores. Construye de nuevo su cuerpo físico por medio de la dieta
y la disciplina, en vez de trabajar de lo interno a lo externo. En la
cuidadosa disciplina de la mente, en la manipulación de la materia mental y
en la trasmutación de la emoción, llega a
desarrollarse en el plano físico. Agréguese a los dos anteriores, la pureza
del plano físico referente al alimento y los modos de vivir, y en siete años
el hombre habrá construido para sí tres nuevos cuerpos alrededor de los
átomos permanentes. 2.
La Forma del Medio Ambiente. Esto
es en realidad la actuación evolutiva del alma grupal involutiva. No sólo se
relaciona con nuestros contactos externos, sino también con los planos
internos. De la similitud de vibración [i263] viene la coherencia. Por lo
tanto, cuando un hombre eleva su vibración y construye nuevamente desde el
principio, cambia en consecuencia su tono, dando como resultado una
disonancia en su medio ambiente y la consiguiente discordancia. Por
consiguiente, de acuerdo a la ley, al buscador de los Misterios y al
manipulador de la ley, le llega siempre un período de soledad y tristeza, en que no tiene nadie a su lado y el
aislamiento es su sino. En menor grado es lo que pasa a todos, y este total
aislamiento es característico del arhat o iniciado
del cuarto grado. Está a mitad de camino, entre la vida de los tres mundos y
la del mundo de los adeptos. Antes de la iniciación, su vibración no
sincroniza con la vibración de los dos grupos. De acuerdo a la ley él está
solo. Pero solo temporariamente. Cuando el medio
ambiente le es satisfactorio, ha [e193] llegado el momento de
preocuparse; ello es señal de estancamiento. La aplicación de la ley causa
una fundamental desorganización. 3.
La Forma del Devoto. Sí, significa
exactamente eso, pues expresa una idea abstracta. Todo tipo de persona tiene
su devoción para la cual vive, y - en la ignorancia, en el conocimiento o en
la sabiduría - aplica la ley hasta donde puede comprenderla. Tal devoción
puede ser completamente física, centrada en la carne, en la codicia del oro,
en las posesiones materiales. Emplea todas sus energías para satisfacer esa
forma concreta, y así aprende. El objetivo del devoto puede ser totalmente
astral - amor a su mujer y al hijo, a la familia, al orgullo racial, amor a
la popularidad o codicia de alguna especie - y les dedica toda su energía,
usando el cuerpo físico para cumplir el deseo del astral. Pero
la forma de su devoción puede ser más elevada aún - amor al arte, a la
ciencia o a la filosofía, a la vida religiosa, científica o artística - y a
ellas consagra sus energías física, astral y mental, y lo hace siempre con devoción.
La vibración está siempre de acuerdo a la altura de la meta; descubre esa
meta, la sobrepasa y se desintegra. El sufrimiento viene [i264] cuando se
destruye la forma y se cambia el tono. Durante muchas vidas, ha pasado miles
de años bajo vibraciones inferiores. A medida que la evolución progresa, el
desarrollo es más rápido y el tono cambia vida tras vida, mientras que en las
etapas primitivas podía emitirse una clave o tono durante varias vidas. A
medida que el hombre se acerca al sendero, el sendero de probación queda
sembrado de formas destruidas, y de un ciclo menor a otro cambia la meta y,
con frecuencia, su vibración se eleva varias veces en una sola vida.
Observen, si progresan con la rapidez deseada, que la vida de todos los
aspirantes es de movimiento, cambios constantes y diferenciaciones, y de un
continuo construir y destruir, planear y ver destruidos esos planes. Es una
vida de incesante sufrimiento, de frecuentes choques con el medio ambiente,
de innumerables amistades creadas y renovadas, de mutación incesante con su
consiguiente agonía. Los ideales trascienden sólo para encontrar que son una
pauta para otros caminos más elevados; se ven visiones, sólo para ser
reemplazadas por otras; se sueña para realizar los sueños y luego eliminarlos;
se hacen amigos, para quererlos y luego dejarlos, siguiendo después más
lentamente los pasos del aspirante que lucha. Así es construida durante todo
el tiempo la cuarta forma. 4.
La Forma del Cuerpo Causal. Éste es
el vehículo de la conciencia más elevada, el templo de Dios Inmanente, que es
de una belleza tan rara y de una estabilidad tan firme, que cuando tiene
lugar la destrucción final de esa obra maestra de muchas [e194] vidas, en
verdad la copa que hay que apurar es bien amarga, pues la unidad de
conciencia parece quedar totalmente despojada. Entonces consciente únicamente
del inherente Espíritu Divino, consciente sólo de la Verdad de la Deidad,
dándose cuenta de las profundidades de su ser, de la naturaleza efímera de la
forma y de todas las formas, permaneciendo sólo en el vórtice de los ritos iniciáticos, despojado de todo sostén (amigo, Maestro,
doctrina [i265] o medio ambiente), muy bien puede el
iniciado clamar: "Yo soy Ése Yo soy y no existe nada más". Bien
puede poner simbólicamente su mano en la de Su Padre en el Cielo, y tender la
otra, en bendición, al mundo de los hombres, porque sólo las manos que han
dejado deslizar todo lo que existe en los tres mundos, están libres para
impartir la final bendición a la humanidad que lucha. Entonces construye para
sí una forma tal como la desea - una forma nueva que no está sujeta a la
destrucción, pero suficiente para sus necesidades, y puede ser desechada o
utilizada, según lo justifiquen las circunstancias. En
la actualidad es necesario reflexionar sobre esta cuestión de las formas,
porque con la entrada de un nuevo rayo y el comienzo de una nueva era, viene
siempre un período de gran desorganización, hasta que las formas existentes
se adapten a la nueva vibración. En esa adaptación, quienes han cultivado la
flexibilidad y adaptabilidad, o la poseen como rayo de la personalidad,
progresan con menos desorganización que aquellos que están más fijos y
cristalizados. Especialmente
en estos momentos se debe cultivar la flexibilidad y procurar que la forma
responda, porque cuando venga Aquel a Quien todos adoramos, ¿no creen que Su
vibración causará desorganización si aún existe cristalización? Así sucedió
antes, y así sucederá nuevamente. Respondan
a los Grandes Seres, procuren adquirir expansión mental y sigan aprendiendo.
En lo posible piensen en términos abstractos o numéricos, y mediante el amor
hacia todos, trabajen con la plasticidad del cuerpo astral. En el amor hacia
todo lo que respira viene la capacidad de vibrar universalmente, y en esa
plasticidad astral vendrá la respuesta a la vibración del Gran Señor. Este
resumen del proceso y de las formas es también verdad respecto a Dios y a Su
trabajo cósmico creador; al alma, a medida que ésta construye su instrumento para
expresarse, sea inconscientemente en las etapas primitivas o conscientemente
en las posteriores; al discípulo, a medida que procura expresar su
comprensión del trabajo a través del trabajo grupal y la organización de su [i266] vida; al
hombre perfecto, a medida que aprende, por medio de la experiencia, a centrar
sus fuerzas en el plano [e195] mental, y desde allí lograr su
propósito de generar y producir esas formas mentales que moldean las mentes
de los hombres y encarnan en sí mismas ese aspecto de la Mente Universal,
necesario para la correcta producción de esa fracción inmediata del Plan que
su era y generación requieren. Estas
distintas aplicaciones de la regla podrían ser dilucidadas y ampliadas. Sin
embargo, este problema debe estar siempre claro en nuestra mente. Somos almas
conscientes o estamos en proceso de serlo. Mediante nuestro trabajo de
meditación y aplicación al estudio, comenzamos a trabajar en niveles
mentales. Creamos formas continuamente, compenetrándolas con energía, y
enviándolas a cumplir su función de acuerdo al propósito subjetivo
comprendido. Se
debería acentuar la palabra comprendido
del párrafo anterior. De acuerdo con la claridad de visión y la profundidad
de la comprensión interna, así será la forma creada y la fuerza de la vida
que le permitirá cumplir la función que le fue designada. Hasta
el momento actual, la mayoría de los aspirantes del mundo expresan los
resultados de los pensamientos endebles y mezquinos, pero actúan rápidamente.
La meta para los estudiantes debería ser en la actualidad pensamiento rápido
y concentrado y acción lenta. Sin embargo, esa acción lenta será potente en
sus resultados; no habrá movimientos superfluos ni reacciones demoradas, y
tampoco vacilaciones. Cuando el pensador enfoca su atención en el plano
mental, el progreso del pensamiento manifestado es seguro e inevitable.
Cuando se capta la idea con toda claridad, con atención bien enfocada, y se
aplica firmemente la energía o aspecto vida, da por resultado la inevitable e
irresistible aparición y la acción poderosa en el plano físico. [i267] Debe recordarse este pensamiento
si se quieren evitar los peligros del sendero de la izquierda. Permítanme
hacer algunas afirmaciones y clasificarlas brevemente, que darán una
comprensión más verdadera de las palabras "el sendero de la
izquierda". Nos ocuparemos aquí principalmente de las formas mentales
que el hombre crea: 1.
El sendero de la izquierda concierne al aspecto materia, y la vida
vertida en la forma sólo sirve para vitalizar los átomos de la sustancia. La
potencia del aspecto amor, manejada por el alma, está ausente. 2.
La forma creada está constituida por materia mental y astral y por
sustancia física. Carece de la contribución del alma. Su propósito está de
acuerdo al desarrollo de la forma, pero no a la expresión del alma. [e196] 3.
El sendero de la izquierda, por lo tanto, es el sendero donde progresa
la sustancia o la materia, y no es el sendero donde progresa el aspecto alma.
Es el "camino del Espíritu Santo", pero no el del Hijo de Dios.
Expreso esta verdad con tales palabras porque sirven especialmente para
aclarar la diferencia y, no obstante, conservar la integridad de la
sustancia-materia y su Unidad dentro de la Vida Una. 4.
Todas las formas creadas en cada etapa están confinadas o abarcan el
sendero de la izquierda, sin embargo, van más allá de él y siguen el camino
de la derecha. Esta frase proporciona tema para reflexionar, y es difícil
deducir su significado. Debe recordarse que todas las formas, ya sigan el
camino de la derecha o el de la izquierda, son idénticas hasta cierto punto;
atraviesan las mismas etapas progresivas, y en un momento dado parecen
uniformes y similares. Se percibe la diferencia sólo cuando aparece su
propósito, de ahí el entrenamiento del aspirante en el correcto móvil, como
paso preliminar para el verdadero trabajo esotérico. Podría formularse la
pregunta: ¿Qué significa este trabajo? [i268] El verdadero trabajo esotérico
involucra: 1.
Contacto con el Plan. 2.
Correcto deseo de colaborar con el Plan. 3.
Trabajo de construir formas mentales, y limitar la atención del
creador de dichas formas al plano mental. Es de naturaleza tan potente que
las formas mentales creadas tienen un ciclo propio de vida y nunca dejan de manitar y efectuar su trabajo. 4.
Dirección de la forma mental desde el plano mental, y la limitación de
la atención a esa actividad específica, sabiendo que el recto pensar y la
correcta orientación conducen a la correcta actuación y a evadir con
seguridad el sendero de la izquierda. Los
aspirantes dan muy poca importancia a esta lección. Desean emocionalmente que
aparezca su forma mental y se manifieste la idea. Dedican demasiado tiempo
siguiendo los métodos ortodoxos de trabajo y las actividades del plano
físico. Se desgastan identificándose con la forma creada, en vez de
permanecer apartados de ella, actuando únicamente como agentes directivos.
Ustedes aprendan a trabajar en el plano mental. Construyan allí su forma,
recordando que si se sumergen en la forma de la cual son responsables, pueden
ser obsesados y dominados por ella, [e197] entonces la
forma será el factor dominante y no el propósito de su existencia. Cuando la
forma controla, existe el peligro de que se desvíe en dirección equívoca y
encuentre su camino en el sendero de la izquierda, aumentando el poder de la
materia y su dominio sobre las almas sensibles. Agregaré
brevemente que todo lo que tienda a aumentar el poder de la materia y
acrecentar la potente energía de la sustancia forma, produce una inclinación
hacia el [i269] sendero de la izquierda y un paulatino
alejamiento del Plan y del Propósito que éste vela y oculta. Todo
trabajo y todas las formas mentales creadas (ya sea que se materialicen, como
una organización, una religión, una escuela de pensamiento, un libro o
cualquier trabajo de toda una vida), que expresen ideales espirituales y
acentúen el aspecto vida, caen bajo la categoría de magia blanca. Entonces
forman parte de la corriente de vida que llamamos el sendero de la derecha,
porque conducen a la humanidad fuera de la forma, hacia la vida, apartándola
de la materia, hacia la conciencia. No
hace mucho, en el ashrama de uno de los Grandes
Seres, cierto discípulo pidió a su Maestro que le expresara esta verdad en
tal forma que, aunque en pocas palabras, su importancia mereciera continua
consideración. Su Maestro respondió: "Sólo los Hijos de los
Hombres conocen la diferencia entre la magia de los caminos de la derecha y
los de la izquierda, y cuando hayan logrado la realización, los dos caminos
desaparecen. Cuando los Hijos de los Hombres sepan la diferencia que existe
entre materia y sustancia, habrán captado la lección de esta era. Otras
lecciones serán abandonadas, pero ésta deberá ser aprendida. La materia y la
sustancia unidas, desarrollan el camino de la oscuridad. La sustancia y el
propósito combinados, indican el camino de la luz." |
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